Cortinarius strenuipes

Píleo de hasta 100 mm de diámetro, primero convexo, después plano-convexo, finalmente extendido y abollado; margen regular, enrollado, liso. Superficie piléica separable, seca, higrófana, con abundantes fibrillas innatas pardo oscuro y mancahs negruzcas; de color pardo-gris, pardo rojizo o pardo-crema. Láminas poco apretadas, gruesas, desiguales, con numerosas lamelulas, anchas, atenuado-decurrentes, arista delgada, un poco erosionada, blanquecina; de color pardo-ocre a pardo-chocolate. Estípite hasta 80×20 mm, cilíndrico, algo bulboso hacia la base (hasta 30 mm) y adelgazándose hacia la base, lleno, seco, fibrilloso; de color primero blanquecino, después pardo o pardo-gris, recubiero de un velo sedoso grisáceo; cortina ligera, blanquecina, fugaz. Contexto espeso, firme, higrófano, blanquecino-grisáceo en el estípite, marrón-rojizo pálido en el píleo; con olor débil y sabor dulce. Reacciones químicas: TL4, negativa; KOH, pardo oscuro en la pileipellis. Basidiósporas de 8,5-11,5 x 6,0-7,0 µm / Q = 1,6-1,8; elipsoidales a amigdaliformes, apiculadas, con verrugas medianas, bastante densas, amarillo-leonado claro con KOH al 2%. Esporada marrón-ferruginoso. Pileipellis filamentosa, poco gelificada, con hifas de hasta x8 µm, cilíndricas, septadas, fibuladas, con pigmento pardusco. Háb.: en verano y otoño bajo frondosas, en suelos calcáreos. Distr.: poco frecuente.

 

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2018-06-24T17:25:57+00:00 24 junio, 2018|C, Fichas Micológicas|

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