Entoloma incanum

Píleo de hasta 40 mm de diámetro, primero cónico acampanado, después convexo, finalmente extendido y deprimido umbilicado al centro, margen un poco involuto, después recto. Superficie piléica lisa, glabra, brillante, higrófana, fuertemente estriada por transparencia en tiempo húmedo sobre los ¾ del radio, de color verde amarillento, verde oliváceo, amarillo limón, ocre amarillo. Láminas moderadamente espaciadas, desiguales, adnatas o decurrentes por un diente, de color primero blanquecino o amarillo pálido, con manchas verdosas, finalmente rosadas, arista entera y concolor. Estípite hasta 80×4 mm, cilíndrico, ocasionalmente comprimido o asurcado, hueco, liso o incluso traslúcido, de color verde amarillento en la parte superior y verde azulado hacia la base. Contexto escaso en el píleo, verde, más intenso con el frotamiento, olor que recuerda al queso y sabor un poco desagradable. Basidiósporas (a) de 10,5-13,5 x 7,5-9,5 µm / Q = 1,2-1,7; no isodiamétricas, con 6-9 ángulos vistas de perfil. Basidios (b) de hasta 50×15 µm, con cuatro esterigmas, juntas sin fíbulas. Arista laminar estéril. Queilocistidios ausentes. Pileipellis formada por un cutis de hifas apretadas, con una transición a trichoderma en la parte central, elementos terminales levantados, de hasta x30 µm, con pigmento intracelular marrón, juntas sin fíbulas. Háb.: sobre todo en verano y otoño, en lugares herbosos, en suelos básicos, bajo frondosas y coníferas. Distr.: poco frecuente. Foto: 02/10/2014; Villanúa (Huesca), 1350m, en un talud bajo Pinus sylvestris. BAR2014100279. (Autor: José A. Muñoz Sánchez).

 

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2018-05-16T19:49:34+00:00 16 mayo, 2018|E, Fichas Micológicas|

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