Caracteres macroscópicos. Píleo de hasta 50 mm de diámetro, primero cónico o acampanado, después plano convexo a extendido, con un marcado umbón central obtuso, margen primero involuto, después recto, apendiculado con restos blanquecinos de velo sobre todo en los ejemplares jóvenes, superficie piléica, agrietada en finas escamas concéntricas, más separadas hacia la periferia, más densas en el disco, marrón rosado o marrón naranja. Láminas anchas, no muy apretadas, libres, ventricosas, blanquecinas, cremas en la madurez, arista erosionada, blanquecina. Estípite de hasta 50 x 6 mm, cilíndrico engrosado hacia la base, fistuloso, blanquecino o crema ocráceo, con anillo con la parte superior cortiniforme, blanquecino, la parte inferior cotonosa y blanquecina, que se rompe y deja restos blanquecinos hacia la parte inferior del estípite. C0ntexto delgado, frágil, blanquecino, olor fúngico débil, sabor poco destacable.
Caracteres microscópicos. Basidiósporas de 10,0-14,5 x 4,5-6,0 µm / Q = 2,1-2,6, fusiformes, fuertemente apiculadas, con ligera depresión suprapicular, dextrinoides, lisas, hialinas, gutuladas. Esporada blanquecina. Queilocistidios de hasta 30 x 15 µm, diversos, claviformes, ventricosos. Pileipellis formada por una trichoderma de elementos erectos de hasta 400 x 15 µm, cilíndricos o fusiformes, lisos, con pigmento ocráceo marrón, con un sustrato himeniforme con elementos claviformes de hasta 50m x 15 µm, juntas fibuladas.
Ecología. En verano y otoño en bosques de frondosas y de coníferas, en suelos neutros y arenosos. Distribución. Poco frecuente.


Deja tu comentario