Caracteres macroscópicos. Estromas aplanados, convexos, en forma de costra no muy gruesa, a veces algo más pulvinado: en los fotografiados de hasta uno 2-2,5 mm de grosor; bien delimitados, discoideos, de hasta 35 mm según la bibliografía (RUBIO DOMÍNGUEZ, 2010); las medidas de los ejemplares representado son: 14 x 11, 15 x 14 mm, a veces más elipsoides, 19 x 11 m,) y en ocasiones con varios de ellos coalescentes: 20 x 16 mm; Ectostroma de color rojo ocre anaranjado, rojo herrumbre o pardo cobrizo con textura granulosa fina, que en los márgenes de los ej. más recientes se torna ocre o siena y, finalmente, amarillento y texturalmente fibrilloso; en los ejemplares más viejos, no existe esta gradación y el conjunto es de un tono rojizo más oscuro o pardusco, rojo granate pardusco o similares; en cualquier caso, con algunas zonas más oscuras y, con la lupa, con puntitos negruzcos (ostíolos) en medio de pequeños abultamientos de tono siena (lupa). Entostroma negro carbonoso, conformado por peritecios negruzcos como pequeñas esferas de textura granulosa fina, cubiertas por una capa del color del ectostroma y de textura similar.

Caracteres microscópicos. Ascosporas (del 5-11-2020) pequeñas de 5,8-6,5-6,9 x 2,8-3,3-3,7 µm, Q: 1,6-2,0-2,3; V: 27,4-36,4-45,2; elipsoides o algo reniformes, lisas, pardo marrón oscuro a negruzcas. Ascas de 70-72 x 5,1-5,8 µm, 8-esporas, uniseriadas. Paráfisis no observados.  

Ecología. Sobre ramas en diversos forófitos como fresnos, espinos. Distribución. Bastante común en ambientes húmedos, bosques de ribera, en umbrías, etc.